El pino


EL PINO

Solo y desheredado,
en día gris
más tétrica figura,
el árbol por el rayo
incinarado
presta ausencia y silencio
en este huerto
de verdes tan poblado.

La grácil rama
¡oh tiempo!
¡oh infortunios!
de esplendorosa vida
a seca nada,
en tumba de sí misma
trastornada.

Mas,
sopla el viento
y, émulo de Orfeo,
-escucharas,
hermana-
la torna en dulce lira
y suena y canta
y en oración perfecta
se derrama.

M  R  Meléndez

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s